A finales del siglo XIX y comienzos del XX, Europa vivió una etapa tan cotidiana como letal: la era dorada del arsénico. Un veneno barato, legal y omnipresente que se utilizaba en hogares, farmacias y talleres, y que durante décadas permitió cometer asesinatos invisibles, confundidos con enfermedades comunes. Analizamos dos casos criminales: la controvertida historia de Marie Lafarge y el fenómeno de las "fabricantes de ángeles" de Nagyrév.