Los cristales nos ayudan a conectar con nuestras energías y a sanar todo lo que tengamos inarmónico. Pero dentro de ellos hay diferentes grupos, dependiendo de su vibración y propiedades que hacen que podamos diferenciar el tipo de trabajo que podemos hacer con ellos. Los cristales de nueva generación poseen una vibración más elevada y sutil que el resto y nos aportan un plus en su conexión y posibilidades de desarrollo.