Predicar religión sin Evangelio, es propagar una herejía: una Doctrina, que no está acorde con la Palabra de Dios. Los dogmas de una religión, no se pueden poner en lugar de la Doctrina. Dios nos dio un Sumo sacerdote misericordioso: Jesucristo. Él nos ha dado la facultad de ser hijos de Dios, por fe; y dice que cuando necesitemos algo: pidamos directamente al Padre, en su nombre.