La mujer cubana se engrandece para tocar la gloria, de mirada tierna y sonrisa seductora, se inspiran los poetas en su prosa, regalando una luna y mil cosas. Así narra el periodista Isael Borges en la siguiente crónica.
La mujer cubana se engrandece para tocar la gloria, de mirada tierna y sonrisa seductora, se inspiran los poetas en su prosa, regalando una luna y mil cosas. Así narra el periodista Isael Borges en la siguiente crónica.