El compositor alemán Johannes Brahms escribió sus 21 Danzas húngaras inspirándose en la música popular que escuchó durante sus viajes a Hungría. Piezas de carácter vital y optimista, basadas en el folklore zíngaro, que compuso a lo largo de 15 años. Las concibió para piano a 4 manos, aunque se han hecho muy populares en su versión orquestal. Sin duda, una de las más célebres es la número 5. Una pequeña joya de aires gitanos.