Recuerda esto: un corazón que no perdona, que guarda rencor, que vive endurecido, es un corazón que aún no ha comprendido la profundidad de la gracia. Te pido que no vivas así.
Recuerda esto: un corazón que no perdona, que guarda rencor, que vive endurecido, es un corazón que aún no ha comprendido la profundidad de la gracia. Te pido que no vivas así.