Martes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario - Año II
Mt 13,36-43
13,36 Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
13,37 Él les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
13,38 el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno,
13,39 y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
13,40 Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
13,41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
13,42 y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
13,43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!