Hay una verdad irrefutable: Dios sigue siendo Dios sin importar el estado de tu vida. Es un poco dura esta verdad, pero en ella se refleja la majestad de Dios, que no depende de nada para ser Todopoderoso.
Hay una verdad irrefutable: Dios sigue siendo Dios sin importar el estado de tu vida. Es un poco dura esta verdad, pero en ella se refleja la majestad de Dios, que no depende de nada para ser Todopoderoso.