Cuando Dios nos visita, todo puede pasar, un día como cualquier otro puede marcar la diferencia en tu vida y convertirse en el día de una oración contestada, de una promesa cumplida o de una vida restituida como sucedió en las vidas de estos hombres y mujeres que un día como cualquier otro recibieron la visitación del Espíritu Santo.
Lucas 1:7 Zacarías,
Lucas 2:25 Simeón
Lucas 2:36 Ana