YslaMac #11 Sin descanso en verano

Cuando el mapa desaparece: Apple Maps


Listen Later

Hace unas semanas estuve unos días en Málaga. Nada épico: centro histórico, Calle Larios, terrazas. Muchas terrazas. Y como cualquier persona en 2026, el móvil era mi brújula.

Llevaba Google Maps y Apple Maps instalados. Y antes de salir del hotel ya tenía claro cuál iba a usar. Google Maps, por supuesto. Por inercia. Porque lo usamos todos. Porque tiene más datos, más reseñas, más fotos, más de absolutamente todo.

Pero entonces apareció la publicidad. Mucha publicidad. Y como tanto mi señora como yo usamos iPhone, le di una oportunidad a Apple Maps casi por descarte: creé una lista de sitios, la compartimos, y salimos a explorar.

Lo que no esperaba era lo que pasó después.

Llevaba la cara levantada.

Miraba menos el móvil. Me equivocaba menos en los cruces. Había algo en la experiencia que generaba una sensación que llevaba tiempo sin tener navegando por una ciudad: calma. Y creo que la razón, aunque cuesta articularlo sin sonar a anuncio de Apple, es bastante simple: Apple Maps intentaba ayudarme a llegar. Google Maps intentaba enseñármelo todo.

No es lo mismo.

Cuando caminas por una ciudad desconocida no necesitas una enciclopedia visual superpuesta sobre la realidad. No necesitas veinte restaurantes patrocinados, cientos de reseñas y una notificación preguntándote si quieres valorar el bordillo que acabas de pisar. Necesitas saber por dónde tirar. Y en eso, Apple Maps era sorprendentemente bueno. Limpio. Directo. La mejor tecnología es la que desaparece.

Esto tiene una capa más interesante si la miramos desde fuera.

Google Maps es extraordinario. Tiene más datos, más precisión, más cobertura. Para buscar negocios, comparar horarios o leer opiniones antes de ir a un sitio no tiene rival. Pero precisamente por eso se ha convertido en algo demasiado grande. Ha dejado de ser un mapa para ser una mezcla entre navegador, TripAdvisor, red social y plataforma publicitaria. Todo compite por tu atención. Todo parpadea. Todo quiere recomendarte algo.

Y esto no va solo de mapas.

Va de algo que está ocurriendo en toda la tecnología. YouTube, las redes sociales, las aplicaciones, los coches con sus pantallas de diecisiete pulgadas. Todo quiere que pulses algo más, que veas algo más, que consumas algo más. La economía de la atención ha colonizado hasta las herramientas que usamos para orientarnos en el mundo físico.

Por eso cuando encuentras algo que simplemente hace su trabajo y se aparta… casi se siente extraño. Como si hubiéramos olvidado que la tecnología también puede ser tranquila.

No digo que Apple Maps sea objetivamente mejor. Para viajes largos en coche o para descubrir sitios nuevos, Google Maps sigue teniendo ventajas enormes. Y Apple tiene sus propios flecos pendientes: que una lista compartida no se sincronice en tiempo real en 2026 es, cuanto menos, llamativo.

Pero la experiencia en Málaga me hizo replantearme algo que damos demasiado por hecho: que más funciones significa mejor producto.

A veces el mejor diseño es el que elimina cosas. El que reduce ruido. El que te deja respirar y caminar con la cara levantada.

Menos es más. Ya lo decimos mucho en Yslamac. Pero de vez en cuando la vida te lo demuestra en mitad de una calle de Málaga, con el móvil en el bolsillo y sin prisa ninguna.

Source

...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

YslaMac #11 Sin descanso en veranoBy Náufragos de YslaMac