Cuando indagamos qué prefieren, si coito o felación, me atrevo a asegurar que la oralidad pica en punta, por ello recibir sexo oral es concebido como uno de los grandes placeres y en ocasiones hasta innegociable, ya que a veces es causal de conflictos y hasta de finalización de relaciones cuando una de las partes no disfruta de esta práctica, pero como siempre decimos, el consenso es la primera condición para un encuentro sexual.