Después los discípulos se acercaron a Jesús y, en privado, le preguntaron:
¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo? Por la poca fe que tienen les respondió. Les aseguro que, si tuvieran fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Trasládate de aquí para allá”,
y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible. Mateo 17:19-20