El héroe que no sabía nadar.
Participar en un Juego Olímpico es la aspiración de todos los deportistas que alguna vez se atrevieron a soñar en grande y es un objetivo que sólo algunos privilegiados pueden concretar. Pero ¿Puede esta increíble oportunidad llegarnos de rebote, casi sin tiempo de pensarlo, y lanzarnos a la fama a pesar de una vergonzosa actuación? Sin duda puede suceder y es el caso de Éric Moussambani.