Cuando hay una situación de enfermedad, la salud del cuerpo se nos muestra como más urgente y acuciante que la del alma. Nos provoca más miedo y angustia la pérdida de la salud, o de la vida temporal, que la devastación provocada por el pecado en los espíritus. No cabe duda de que el cuerpo grita más que el alma cuando muere. Los galileos lo […]