Puedes despreciar y rechazar tu vida si quieres, pero eso no va hacer que el problema desaparezca. Al contrario, va a crear un gran peso y te será más dificíl vivirlo.
Puedes despreciar y rechazar tu vida si quieres, pero eso no va hacer que el problema desaparezca. Al contrario, va a crear un gran peso y te será más dificíl vivirlo.