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El devocional del 10 de Junio de 2022
Salmo 71:7-18
7 Para muchos, soy motivo de asombro, pero Tú eres mi refugio inconmovible. 8 Mi
boca rebosa de alabanzas a Tu nombre, y todo el día proclama Tu grandeza. 9 No me rechaces cuando
llegue a viejo; no me abandones cuando me falten las fuerzas. 10 Porque mis enemigos murmuran
contra mí; los que me acechan se confabulan. 11 Y dicen: “¡Dios lo ha abandonado! ¡Persíganlo y
agárrenlo, que nadie lo rescatará!”. 12 Dios mío, no te alejes de mí; Dios mío, ven pronto a ayudarme.
13 Que perezcan humillados mis acusadores; que se cubran de oprobio y de ignominia los que buscan
mi ruina. 14 Pero yo siempre tendré esperanza, y más y más te alabaré. 15 Todo el día proclamará mi
boca Tu justicia y Tu salvación, aunque es algo que no alcanzo a descifrar. 16 Soberano Señor ,
relataré Tus obras poderosas, y haré memoria de Tu justicia, de Tu justicia solamente. 17 Tú, oh Dios,
me enseñaste desde mi juventud, y aún hoy anuncio todos Tus prodigios. 18 Aun cuando sea yo
anciano y peine canas, no me abandones, oh Dios, hasta que anuncie Tu poder a la generación
venidera, y dé a conocer Tus proezas a los que aún no han nacido.
By Restauración y Vida NOAEl devocional del 10 de Junio de 2022
Salmo 71:7-18
7 Para muchos, soy motivo de asombro, pero Tú eres mi refugio inconmovible. 8 Mi
boca rebosa de alabanzas a Tu nombre, y todo el día proclama Tu grandeza. 9 No me rechaces cuando
llegue a viejo; no me abandones cuando me falten las fuerzas. 10 Porque mis enemigos murmuran
contra mí; los que me acechan se confabulan. 11 Y dicen: “¡Dios lo ha abandonado! ¡Persíganlo y
agárrenlo, que nadie lo rescatará!”. 12 Dios mío, no te alejes de mí; Dios mío, ven pronto a ayudarme.
13 Que perezcan humillados mis acusadores; que se cubran de oprobio y de ignominia los que buscan
mi ruina. 14 Pero yo siempre tendré esperanza, y más y más te alabaré. 15 Todo el día proclamará mi
boca Tu justicia y Tu salvación, aunque es algo que no alcanzo a descifrar. 16 Soberano Señor ,
relataré Tus obras poderosas, y haré memoria de Tu justicia, de Tu justicia solamente. 17 Tú, oh Dios,
me enseñaste desde mi juventud, y aún hoy anuncio todos Tus prodigios. 18 Aun cuando sea yo
anciano y peine canas, no me abandones, oh Dios, hasta que anuncie Tu poder a la generación
venidera, y dé a conocer Tus proezas a los que aún no han nacido.