En este episodio de Una Palabra de Vida y de Restauración, el pastor Rolo González comparte un mensaje profundo y confrontativo en medio del tiempo de pandemia, recordándonos el mandato de Jesús: “Id y predicad el evangelio a toda criatura”. En un contexto mundial marcado por el COVID-19, el temor, la incertidumbre y las crisis sociales, el mensaje llama a la Iglesia a despertar, a dejar las excusas y a asumir con responsabilidad el llamado de Dios.
El pastor reflexiona sobre cómo Dios permite los procesos para evaluarnos, probar nuestra fe y llevarnos al arrepentimiento. Se habla de los últimos tiempos, de las profecías bíblicas ya anunciadas en Apocalipsis y de la necesidad de predicar el verdadero evangelio, no uno liviano o acomodado al mundo. Se enfatiza que no podemos servir a dos señores ni tener un pie en la iglesia y otro en el mundo, porque todos un día estaremos cara a cara delante de Dios rindiendo cuentas.
Durante el programa se comparte que Una Palabra de Vida y de Restauración cumple 4 años dentro del programa Redimidos por Jesús en Radio Verdad 91.7, y que el mensaje continúa expandiéndose a través de radios hermanas y plataformas internacionales, incluyendo su llegada a un canal IPTV en Chile. Se da la bienvenida a numerosas emisoras de distintos países, fortaleciendo la unidad del Cuerpo de Cristo sin competencia ni favoritismos, entendiendo que somos una sola familia en Cristo.
El mensaje aborda temas sensibles y actuales: la hipocresía dentro de la iglesia, la falta de santidad, la desobediencia, el orgullo, el machismo, la doble vida, las adicciones, los conflictos familiares, la depresión y el aumento de suicidios. Se recuerda que Dios ve y oye todo, que no podemos engañarlo y que este es el tiempo de humillarnos, arrepentirnos y volver al camino angosto.
A la luz de pasajes como Efesios 2:8-9, Santiago 4:7-10, Mateo 11:12, Génesis 26 y Apocalipsis 22, el pastor exhorta a resistir al enemigo, acercarnos a Dios y vivir una fe genuina, firme y comprometida. Se enfatiza que Dios busca adoradores en espíritu y en verdad, corazones sinceros y una iglesia santa, dispuesta a predicar la verdad aunque incomode.
Este episodio es un llamado urgente a despertar, a dejar lo superficial, a vivir el evangelio con responsabilidad y a aprovechar el tiempo que Dios nos da en la tierra, recordando que Cristo viene pronto.