¿Cuánto deseas el futuro? Esta pregunta, sencilla pero poderosa, nos invita a reflexionar sobre nuestros sueños, metas y el compromiso que estamos dispuestos a asumir para alcanzarlos. En la travesía hacia un futuro deseado, la premisa fundamental es comprender que la separación precede a la elevación.
Dejar atrás personas, situaciones o incluso hábitos que nos limitan es un paso esencial en el camino hacia el crecimiento personal. No se trata de un acto egoísta, sino de una necesidad imperante para liberar espacio en nuestra vida, espacio que será ocupado por nuevas oportunidades, conexiones significativas y un yo más auténtico.