La impresionante lección de Jesús en consonancia con la del maestro de la ley pone en su correcta dimensión los mandamientos: Amar a Dios y al mismo tiempo amar al prójimo
La impresionante lección de Jesús en consonancia con la del maestro de la ley pone en su correcta dimensión los mandamientos: Amar a Dios y al mismo tiempo amar al prójimo