Ya sea para sortear los prejuicios contra las mujeres, para sacudirse el yugo de su propia fama o por querer ver el mundo arder, varias escritoras han recurrido al uso de alias o pseudónimos para publicar sus obras. En esta Cápsula Iletrada te ponemos cuatro ejemplos... bueno, en realidad son seis. ¿Qué otras autoras conoces?