Nos llegan desde el Tíbet con lo que ya podemos imaginar que el estrés no es su característica. Son los cuencos tibetanos que hoy nos sirven como método ancestral de Relajación. Nos los trae nuestro colaborador más zen, Alfonso Marín, que hoy nos sumerge en los sonidos que se extraen de estos utensilios y que logran abrirnos los chacras.. y también la sonrisa.