La fábula del Anciano, el burro y el niño , nos enseña valores propios, como que no podemos complacer a todo el mundo. Por eso tenemos que actuar con convencimiento de que lo que hacemos es lo mejor , sin pensar en que dirán los demás.
La fábula del Anciano, el burro y el niño , nos enseña valores propios, como que no podemos complacer a todo el mundo. Por eso tenemos que actuar con convencimiento de que lo que hacemos es lo mejor , sin pensar en que dirán los demás.