Cuarta y última parte de la historia del viaje emprendido por Washington y su compañero en la primavera de 1829.
Donde se narran las historias contadas por el anciano mendigo camino de Archidona y otras vividas en la posada de Loja y los postreros días del viaje antes de llegar a la anhelada ciudad de Granada a la que llegan al anochecer.
Y por último la alegría se le desborda al enamorado de la Alhambra al permitirle el gobernador que habitara en los salones vacíos del ilustre monumento.