Almudena era una niña muy feliz, y muy juguetona, como cualquier otro niño, pero había algo que en particular la distinguía, y es que después de jugar terminaba con un colorete en sus mejillas (y bueno...¡en toda su cara!) tan rojo, pero tan rojo que, sus padres y amigos, la llamaban: la niña rojo tomate, y esto a Almudena le gustaba.
¡Escucha e imagina el cuento!
Hay preguntas a la mitad y al final del cuento para reflexionar e imaginar.
Facebook: @pequenosradiolectores
Instagram: @pequenos_radio_lectores
Youtube: Pequeños Radio Lectores