La satisfacción que tengamos en nuestra vocación no solo la determinan las condiciones del trabajo sino también nuestra actitud. Cuando vemos el trabajo como un regalo de Dios, podemos tener buena actitud.
La satisfacción que tengamos en nuestra vocación no solo la determinan las condiciones del trabajo sino también nuestra actitud. Cuando vemos el trabajo como un regalo de Dios, podemos tener buena actitud.