No se deje engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.» (1 Corintios 15:33)
En su primera carta a los corintios, el apóstol Pablo escribió acerca de los falsos maestros que habían entrado en la iglesia de Corinto enseñando que la resurrección de Jesucristo no era verdadera. Estas personas, como los saduceos negaban la vida después de la muerte y la resurrección (Lucas 20:27). Como resultado, su punto de vista moral y distorsionado de la vida influyó el resto de los creyentes de Corinto.