Honra a las viudas, que en verdad; lo son. Si una viuda, tiene hijos o nietos; stos deben ser piadosos, con su propia familia. La viuda verdadera irreprensible y que ha quedado sola, espera en Dios: es diligente en la Palabra de Dios, con splicas y oraciones, de noche y de da. Porque la viuda, aunque est en la Iglesia; si se entrega a los placeres: est muerta espiritualmente.