Aunque las personas cambien de religin, los demonios todava estarn en su vida. Slo si Cristo entra en su vida, sern verdaderamente libres. Dios todo lo cre bueno y no debe desecharse: hay que comer de todo, pero siempre con accin de gracias. Ms bien se prohbe comer carne, con su sangre. Todo verdadero Ministro de Dios debe vivir y ensear segn la Sana Doctrina; en todo.