Cuantas veces nosotros a los pobres abuelitos los abandonamos, no les damos los medicamentos a tiempo, con cariño, con amor, con el agua de vida. Debemos tratarlos con mucho afecto, mantenerlos limpios y tranquilos.
Cuantas veces nosotros a los pobres abuelitos los abandonamos, no les damos los medicamentos a tiempo, con cariño, con amor, con el agua de vida. Debemos tratarlos con mucho afecto, mantenerlos limpios y tranquilos.