El contagio con el Sars Cov-2 tiene impactos negativos desde el punto de vista biológico. Quienes padecen su contagio en más de un 20 por ciento de los casos evaluados presentan posteriormente miocarditis, pericarditis, derrames y alteraciones del ritmo cardiaco. Estas son secuelas apreciadas también en niños convalecientes de la COVID-19.