
Sign up to save your podcasts
Or


Somos la tierra donde Dios siembra, y cuando nos sumergimos en Su palabra cada día, comenzamos a preparar el suelo de nuestro corazón para la vida que Él desea para nosotros. La Biblia actúa como un jardinero que excava y cultiva nuestras vidas, removiendo lo que no sirve y plantando lo que nos permite crecer. Sin embargo, este proceso requiere paciencia, ya que no es inmediato. Al igual que un jardín no da frutos de la noche a la mañana, nuestra vida espiritual también pasa por un proceso largo de crecimiento. No podemos saltarnos etapas; cada paso es necesario para que, al final, podamos dar frutos que honren a Dios.
By Pastora Sofy De LeónSomos la tierra donde Dios siembra, y cuando nos sumergimos en Su palabra cada día, comenzamos a preparar el suelo de nuestro corazón para la vida que Él desea para nosotros. La Biblia actúa como un jardinero que excava y cultiva nuestras vidas, removiendo lo que no sirve y plantando lo que nos permite crecer. Sin embargo, este proceso requiere paciencia, ya que no es inmediato. Al igual que un jardín no da frutos de la noche a la mañana, nuestra vida espiritual también pasa por un proceso largo de crecimiento. No podemos saltarnos etapas; cada paso es necesario para que, al final, podamos dar frutos que honren a Dios.