En las malocas de los pueblos ancestrales de Mitú, en el Vaupés, las familias danzan ritmos distintos según la época del año. La música hace parte de todas sus celebraciones y encuentros: representan, con sonidos distintos, la fertilidad de la tierra, las enfermedades, la visita de espíritus... Este es un paisaje sonoro sobre la narrativa de la danza ancestral del clan Tatuyo.