El maestro de poetas Federico, sitúa la acción de este poema en el huerto de la petenera, donde danzan seis gitanas vestidas de blanco, coronadas con rosas de papel y biznagas.
Seguramente el huerto está en Málaga, pues las biznagas son una planta típicas de esa provincia andaluza.
Danzan en la noche y esta hace que sus dientes de nácar brillen en la oscuridad proyectando sombras que llegan al cielo de color morado, como si fueran sombras de muerte.