El momento incómodo de Pedro Bordaberry no podía quedar fuera de la columna de Diego de la Escucha, en un espacio que aprovecha a repasar furcios, risas e insultos en el Parlamento.
El momento incómodo de Pedro Bordaberry no podía quedar fuera de la columna de Diego de la Escucha, en un espacio que aprovecha a repasar furcios, risas e insultos en el Parlamento.