A un alma libre es imposible "encarcelarla" en una oficina.
Da igual que tengas la vida solucionada, da igual que el nivel de confort en el que estés.
Cuando una persona se siente encerrada en cuatro paredes trabajando en algo que no le gusta pensando a todas horas en la hora de salida existen dos opciones:
Lo dejas todo para salir de esa situación o empiezas a amargarte la vida lentamente, tan lentamente que no te das cuenta hasta que ya estas hundido en el foso de la amargura.
Por suerte Gerardo es un tío listo y consiguió salir de la zona de confort para ir en busca de su felicidad.
No pienso contarte mas sobre su historia, perdería toda su gracia. Lo mejor es que te la cuente el.
Si necesitáis un copywriter os dejo el link de su web:
https://www.gerautz.com/