El humor y la felicidad son rasgos esencialmente humanos y por tanto, no deberían excluirse de ninguna actividad educativa. Cometemos un gran error si pensamos que la educación por importante debe ser solemne.
El humor y la felicidad son rasgos esencialmente humanos y por tanto, no deberían excluirse de ninguna actividad educativa. Cometemos un gran error si pensamos que la educación por importante debe ser solemne.