El profeta Jeremías reprendió a la nación de Judá por su insensatez al abandonar al Dios Vivo por lo que él llamó cisternas rotas. La mujer Samaritana tenía una estrecha relación con un pozo. En este episodio te ayudamos a comprender la diferencia entre vivir bajo las leyes espirituales de la Cisterna o del Pozo, y la Ley de la Fuente de Agua Viva.