¿Alguna vez has sentido que, a pesar de hacer las cosas bien y mantenerte fiel, los problemas y las dificultades simplemente no se detienen? Acomódate en la sala con nosotros, tómate un café y únete a la charla de hoy junto a Iván, Hugo y Nibaldo, porque vamos a conversar sobre esa misma sensación que experimentó una iglesia muy querida hace dos mil años y cómo encontraron consuelo.