Había en la puerta de la Iglesia un cojo de nacimiento que recibió una sanación milagrosa de parte de Dios y si bien esto sucedió por medio de Pedro, fue el mismo Jesús el que operó el milagro
Había en la puerta de la Iglesia un cojo de nacimiento que recibió una sanación milagrosa de parte de Dios y si bien esto sucedió por medio de Pedro, fue el mismo Jesús el que operó el milagro