Una hermosa historia de cómo a sus 54 años el padre de mi hijo validó su bachillerato o prepa motivado por el gran amor que tiene a su hijo y por enseñarle en congruencia que se educa con hechos y no con palabras
Una hermosa historia de cómo a sus 54 años el padre de mi hijo validó su bachillerato o prepa motivado por el gran amor que tiene a su hijo y por enseñarle en congruencia que se educa con hechos y no con palabras