En la homilía de hoy, el Padre Javier Rivas, SDB, nos comenta que el relato del Evangelio acontece inmediatamente después de que un joven rico se acercó a Jesús para preguntarle que necesitaba para alcanzar la vida eterna, a lo que Jesús le responde que debe vender todos sus bienes materiales y lo recaudado entregarlo a los necesitados; el joven no pudo seguir a Jesús porque no logró un desapego de sus bienes materiales.
El problema real de este joven fue que estaba tan lleno de sus bienes materiales, tan apegado a ellos, que no había lugar para Dios en su vida. Por eso mismo, hoy debemos preguntarnos: y mi corazón, ¿a quien pertenece?
Tengamos presente que Jesucristo es nuestro tesoro, por lo tanto, no debe dolernos despojarnos hacer renuncias, despojarnos de bienes materiales, porque lo que vamos a tener, es mucho más valioso que lo que tenemos actualmente.
Lecturas del día.
PRIMERA LECTURA: Libro de los Jueces (6, 11-24)
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 84.
EVANGELIO: San Mateo (19, 23-30)