Pensar un lugar, un tiempo, un nombre y su edad. Regalar esa inspiración a tu compañer@ y confiar en la Magia. Así nació esta carta hermosa de un Rómulo de 23 años (nacido en Roma, allá por el 400 AC) que no creía en leyendas ni en Dioses ni en guerras, porque entendió que lo único real para él era el amor que había conquistado. Que lo disfruten!