En 1990 Paulo Silas vino a jugar a Central Español, tras ser el diez de Brasil en el Mundial de Italia, por los artilugios de un pase puente. Jugó tres partidos, regaló goles, magia y dejó su legado
En 1990 Paulo Silas vino a jugar a Central Español, tras ser el diez de Brasil en el Mundial de Italia, por los artilugios de un pase puente. Jugó tres partidos, regaló goles, magia y dejó su legado