Todas tenemos un camino diferente hacia la maternidad y el mío fue, en mi opinión, particular. Las personas que llevan mucho tiempo en mi vida saben que dentro de mi “check list” de vida no se encontraba la maternidad. El llamado instinto maternal no surgió con la edad, ni con la experiencia de ser titi o por algún vacío en particular. Mi camino a la maternidad fue negociado, trabajado e inspirado en mis valores.