Decimoctavo paso: Compartimos nuestra vivencias espirituales con los demás.
Estamos más dispuestos a aceptar tanto el deber como el privilegio de compartir la buena nueva y sentimos deseos de transmitir a los demás nuestro conocimiento del amor de Dios.
Decimoctavo paso: Compartimos nuestra vivencias espirituales con los demás.
Estamos más dispuestos a aceptar tanto el deber como el privilegio de compartir la buena nueva y sentimos deseos de transmitir a los demás nuestro conocimiento del amor de Dios.