Siempre las mujeres llenas del Espritu Santo, han sido y son de bendicin extraordinaria, en la Obra de Dios. Nunca la mujer debe ser autoridad sobre el varn. La mujer cristiana casada, tiene que estar sujeta a su esposo. El esposo cristiano debe tener a su esposa en alta estima y cuidado especial. La responsabilidad de la mujer en el hogar, es cuidar los hijos; que Dios le da.