El problema no es que no tengas potencial, el problema es que te acostumbraste a vivir muy por debajo de él. Te conformaste con lo mínimo. Con resultados pequeños, hábitos débiles y excusas disfrazadas de comodidad. Y mientras sigas aceptando menos de lo que eres capaz de lograr, tu vida seguirá exactamente igual. Porque el conformismo es silencioso.