Hay despedidas que son necesarias.
Hay momentos en que dejar de insistir se vuelve un primer lugar, luego de darte cuenta que has recorrido un largo camino y has corrido detrás de alguien que siempre supo dónde estabas.
Deja que te pierdan si ese es el costo que tienes que pagar para recuperarte a ti mismo(a).