El amor y el odio son tan diferentes en una relación como el día y la noche, por eso tenemos que aprender a hacer balanza y convertirnos en atardecer con nuestra pareja.
El amor y el odio son tan diferentes en una relación como el día y la noche, por eso tenemos que aprender a hacer balanza y convertirnos en atardecer con nuestra pareja.