Esau despreció su primogenitura porque estaba cansado, no valoró su primogenitura porque el cansancio estaba en su vida Y LA CAMBIO POR ALGO QUE NO VALÍA LA PENA.
Exactamente de la misma manera muchas personas están despreciando años de matrimonio, están menospreciando hijos, esposas, están despreciando un hogar, por el cansancio que hay en ellos y lo cambian por cosas que no valen la pena.
Tenemos que reconocer que con el paso del tiempo la pasión, la ilusión, el romance, los detalles, van desapareciendo entre los cónyuges, pero ¿qué es lo que hace que esa energía del amor decaiga en el matrimonio? EL CANSANCIO, pero no es tanto el cansancio físico sino el cansancio emocional, anímico.
Este Mensaje Ministrara nuestras vidas para pasar del CANSACIO AL RENUEVO